La Pescá Maitencillo: donde los sabores del mundo conviven con el mar

“Sonríe. Come. Baila. Cuida. Webea. Ama”. Con ese espíritu da la bienvenida La Pescá, el restaurante que en primera línea de la playa en Maitencillo ofrece exquisitos platos con elementos del mar. Francisca Villagra, actriz de profesión, viajera y cocinera de corazón, nos cuenta cómo llegaron construir junto con Sebastián, su pareja, esta cevichería que ya cuenta con fama propia que los ha llevado a crecer y establecerse a pasos del mar.

Los cimientos

Corría el año 2018. Dos emprendedores que vivían en Laguna de Zapallar soñaban con partir un proyecto gastronómico. Fran, una actriz que había viajado por el mundo participando de distintas experiencias gastronómicas, tenía los materiales base para partir: interés culinario, sabores del mundo, amor por la cocina, y mucho, mucho punch. 

“Comamos del mar. Tenemos el mar aquí”

“Íbamos caminando por la calle principal de Laguna de Zapallar pensando dónde podríamos hacer un proyecto. Ahí vimos un local disponible en arriendo”, así cuenta Francisca que fueron los inicios de la cevichería que hoy la rompe en Maitencillo. De un día para otro, literalmente, ella y Sebastián – su socio y pareja – tenían arrendado un kiosko en Laguna de Zapallar. Ahora faltaba definir qué iban a vender, algo que pronto decidieron.

 El local donde partió La Pescá era pequeño: un mesón para atender a los clientes, invitándolos a servirse un ceviche para llevar – que se podía escoger entre 7 variedades -, o un crudo de vacuno, la excepción en una carta que en todos sus platos ofrece productos del mar. Porque “comamos del mar. Tenemos el mar aquí”, resalta Fran mientras apunta a la playa, que está cruzando la calle: un real privilegio.

“Se generó un punto de encuentro, donde llegaban familias completas”

Es un día precioso en Maitencillo. Fran, de sombrero y anteojos de sol, está sentada en la terraza del nuevo local de La Pescá, muy distinto a aquel pequeño kiosko en el que partió todo. 

El ambiente transmite relax, dedicación, presencia de los dueños, amor, un lugar para disfrutar y quedarse un rato. Cruzando la calle está el estacionamiento donde las familias y otros comensales llegan para disfrutar de la variedad de platos que ofrecen, desde pizzas, pasando por sus famosos ceviches, y llegando a la deliciosa y aclamada hamburguesa de camarón apanado. 

Nosotros, por nuestra parte, nos deleitamos con la pizza de camarón con pesto (hecha con masa madre y salsa pomodoro casera), unas sopaipillas horneadas con pebre de almejas, un caldito marino (con choritos, almejas y verduras), y un destacable ceviche maorí (con cubos de atún, mango, palta, cebolla morada, rabanito, tomate, y dressing polinésico). 

Mientras disfrutamos de nuestro almuerzo acompañado del aire marino, Fran relata que cuando empezaron eran tres personas en el equipo. Para crecer, el boca a boca fue esencial. “Se generó un punto de encuentro, donde llegaban familias completas”, rememora. “Fue un verano muy bueno porque nos hicimos un nombre. En ese momento tuvimos días con ventas iguales a acá. No sé cómo lo hicimos”. Era tanto el flujo de personas que se organizaron con los otros locatarios para poner mesas en la vereda, pero pronto vieron que tenían que crecer.

La mudanza a “La Pescá grande”

En mayo de 2019, luego de un verano con mucho movimiento, encontraron el local en el que están actualmente. Un “tres en uno”: restaurante (que solía ser una pizzería), estacionamiento, y casa. “Cerramos el chiquitito en agosto y en septiembre abrimos este. Formamos un nuevo equipo, y ahora somos 10”. La Pescá “grande”, como le llama Fran, no es sólo su fuente de trabajo – y de pasión – sino también su hogar: literalmente, porque en el segundo piso está su casa. Aquí vive con  su hijo de 7 años, Noah, a quien tuvimos la oportunidad de conocer mientras entrevistábamos a Fran. 

“Venía con una muy buena estrellita este proyecto. Con amor, creado a pulso desde el principio”

Vivir sobre La Pescá le ha permitido a la Fran estar cerca de un proyecto que requiere disponibilidad absoluta, “porque requiere mucha atención en todas las áreas”. Al mismo tiempo, le permite un espacio para desconectarse entremedio, donde puede disfrutar de la magnífica vista al mar. 

Cuando se refiere al crecimiento de este movido proyecto, nos comenta que “venía con una muy buena estrellita. Con amor, creado a pulso desde el principio. Eso nos dio el puntapié para crecer: la buena onda y el feedback de la gente. Por el cariño que se veía en cada producción”.

Sabores del mundo con raíz local

Conversando con la Fran, uno se llena de energía y engancha con su estilo. Patiperra, fanática del buen comer, desde el 2010 empezó a viajar y luego a compartir su gusto por la cocina. En su Instagram personal @como_lo_comes comparte  lo que cocina y va probando, dando énfasis a que lo que se come, dónde se come y lo que uno mismo cocina sí importa. 

De sus viajes trajo ideas y sabores que combina con el estilo e ingredientes locales. Lo más notable ha sido la famosa hamburguesa de camarón apanado, un hit de La Pescá, importada desde Brasil.  “El Seba tiene su favorito en la hamburguesa. Yo soy más de ceviche; lo comería tres veces al día los siete días de la semana”, afirma. 

“Te vas quedando con la gente que te acompaña y está igual de comprometida que tú”

El elemento local es fundamental. Desde que estaban en el kiosko de Laguna de Zapallar, se abastecían en la caleta de Maitencillo con Robin, quien sigue siendo un proveedor. A la lista se han incorporado personas de Concón y Viña del Mar, además de La Ligua y Papudo, todos de la V Región. “Se genera muy buena relación con los proveedores. Te vas quedando con la gente que te acompaña y está igual de comprometida que tú”, nos cuenta Fran, dándole importancia a lo local. 

El disfrute y la proyección

La Pescá es, además de una excelente cocina, compromiso y dedicación. “Todo me motiva: el contacto con la gente… Ver a la gente levantarse feliz del lugar, ver que pasaron una experiencia integral, de comer y por el ambiente”. Con el corazón en el restaurante, Fran cuenta que por el momento las energías están puestas en la marcha del proyecto de La Pescá. “Ya somos una marca fuerte, con los pies en la tierra. Quiero consolidar lo que hay por un buen rato”. Esto significa, entre otras cosas, mantener actualizada la carta, que si bien ahora está veraniega, vendrá con algunas novedades en la época más fría (como gratinados).

“Todo me motiva: el contacto con la gente… Ver a la gente levantarse feliz del lugar, ver que pasaron una experiencia integral, de comer y por el ambiente”

Por lo pronto, están armando un espacio para “traer cultura y diversidad”: ya han hecho varias noches de karaoke con bandas en vivo, lo que “a la gente le encantó”, asevera la Fran con ímpetu. Atentos, porque “se viene la Javiera Contador con su stand up”, además de una exposición de fotos. Sigan a @lapesca.maitencillo en instagram para estar al tanto de los eventos y novedades. 

Este es el primer verano de La Pescá, y se ve que está con todo. Es un imperdible del litoral, que disfrutarás tanto por su exquisita comida, como por su increíble y relajado ambiente. Luego de nuestro almuerzo frente a la playa, solo nos queda decir que es un lugar ideal si lo que buscas es una tarde de relax y de disfrute.

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